Entradas

Mostrando las entradas de 2007

POETAS CALLEJEROS JÓVENES ALCOHÓLICOS APENADOS SUBTERRÁNEOS

Vuelven a la vida los maestros Antiguos de la pluma y el verso exactisílabo Pero vuelven como cuervos al sembradío Volando y carcomiendo las raíces De los recios consejeros de la corte Entre tanto verso y tanto tinto Desafinan las cuerdas de su guitarra Desvían el camino de la realeza Y se posan leves en el borde mismo del averno De la conciencia imperturbable Y de la alterada Y sufren Sufren como hembra al dar a luz Una frase incomprendida Hija de calles sin rumbo y puertas clausuradas De bares De noche Caminan extasiados por el sudor nocturno Buscando entre vasos y vicios Encontrar aquel amor perdido, muerto y sepultado De una antigua cortesana de palacio Que no supo entender su soliloquio ¿Cuántas veces caminaron en círculo? ¿Cuántas veces siguiendo una leve estela? ¿Cuántas tratando de encontrar faroles Que apaguen la pálida noche? Y sólo encontraron bares y piernas entreabiertas Así como abierto está el vacío territorio que e...

Santiago Lavado

Después de la lluvia el Parque Forestal vuelve a sostener a los niños jugando. La Quinta Normal estira sus ramas hacia el cielo lleno de luz. El Paseo Ahumada refleja en sus vitrinas de vidrio y aluminio la silenciosa alegría de los caminantes. Después de la lluvia Santiago amanece más radiante, como recién salido de la lavadora.

Es inútil

No llores, cielo. Las nubes están llenas de lágrimas evaporadas.

Flashback

Te veo de frente, sentados en aquella vieja mesa de bar. Tú fumas y hablas de sociología. Yo te escucho como un añejo marino ante el canto de la sirena y bebo sorbos de cerveza mientras advierto los cambios en tus facciones. Por tu rostro han pasado un par de buenas historias, un parto, algunos semestres de estudios, y dos cambios de casa. Pero tu risa, tu reflejo a la luz de los vasos y tu voz de diosa del mar siguen siendo los mismos de esos años, cuando nos sentábamos frente a frente en una vieja mesa de bar...

Día de lluvia

Tierra lodosa, pavimento ensangrentado. Aguas turbias que resbalan, se estancan, formando océanos espesos, lagunas poblacionales, hasta ser abrazadas por nuestra madre alcantarilla. Lágrimas del cielo que caen para disimular las de quienes esperamos en éste, nuestro propio invierno.

Universo

Por favor no te detengas. Deja que mis letras te abracen como la tierra abraza a nuestros deudos y que mi verso uterino te arrulle como barco sin timón, hasta que seas tú misma un único verso lanzado desde la ciudad al vacío. Hasta que seas un uni-verso.

Culpa

Esa noche abandonamos el auto aterrados y fríos, sin saber si el hombre aún seguía con vida o si nos encontrarán para encerrarnos por lo que pasó.

Constancia

1:35 am. Estoy sentado frente a mi PC con un poco de alcohol en la sangre y otro poco en un vaso esperando por alguien, aunque sé que no llegará nadie. 2:58 am. Estoy sentado frente a mi PC con un poco de alcohol en la sangre y otro poco en un vaso esperando por alguien, aunque sé que no llegará nadie. 5:37 am. Estoy sentado frente a mi PC con un poco de alcohol en la sangre y otro poco en un vaso esperando por alguien, aunque sé que no llegará nadie. 6:25 Estoy dormido frente a mi PC con no tan poco alcohol en la sangre y ya nada en un vaso que espera vacío la llegada de un nuevo amanecer.

Infamia

el ruido molesto de las normas se esfuma en este momento la unica moral es el ser no existe genero ni ley de transito no hay gramatica ni zona de fumadores ni cimas o noches aqui solo escuchamos la musica del vacio y saboreamos la infamia de no saber de madres jefes ni maldad a veces pensamos en serpientes ebrias circos e iglesias a veces no

Paciencia

Noche húmeda, que estás ensartada en mitad del cielo, espera un poco más. Aguántame, ten paciencia. Mi vida ha resbalado hasta caer en la normalidad del ser y se ha deslizado inerte en la vida diurna, donde la lucha por la sobrevivencia depende del resultado de un partido, de la nueva revelación musical, de cuántos hijos llorarán cuando muramos y de las frustradas ganas de hacer el amor cada vez que el trabajo lo permite. Nosotros, los que te amamos por sobre todas las cosas, los que escondemos nuestras alas bajo el ambo, los que arrastramos el peso de tu recuerdo, estamos aquí para esperar también pacientes el momento en que podamos volver. Noche fecunda, no me falles ahora, deja que cumpla mi cometido y vuelva, una vez más, a descansar en tu pubis lleno de soledad.

Odio

Frente a mí, la vida: El vértigo de estar cayendo antes de lanzarme. La alegría finita de un huésped de prostíbulo Y el eco de un llanto en la morgue ¿Cuántas flores han sido ya cortadas? Mis venas se hinchan de odio Y sólo queda dar la espalda… Tras de mí, la vida...