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Mostrando las entradas de 2009

Palabrerías

Mi cuarto es tan alto como el techo de un mall y tan extenso que hasta hace eco Los libros y las copas duermen siesta en un rincón Los parlantes lanzan música que rebota buscando algún oído El idioma cómplice y juguetón permanece encerrado entre mis labios La noche se desliza quieta Enamorado de la soledad enciendo como pedernal cuando me refugio

Frivolidad

El ánima ha cerrado la puerta por fuera y ha salido a brindar con la sangre que le sale del pecho.

Siempre adelante

Mira hacia atrás, al origen de todo, al amanecer de todo, al nacimiento de todo. Mira al inicio del resplandor y date cuenta, querida, que nada ha sido en vano, que el camino se hace con pasos, que existen cimas y simas. Ahora mira adelante, a la proximidad de todo, a la elección de todo, a la libertad de todo. Aprecia el nuevo paisaje, sorpréndete y maravíllate, Si sigues mirando hacia atrás avanzarás pensando que vas retrocediendo.

Despedida

Te vi jadeando en la sala de hospital Era tu último día en este planeta Yo salí a caminar, con tus ojos mirándome desde dentro Abrías tu espíritu al último adios Y lo unico que pude hacer fue besarte Aún no aprendo a resucitar gente Ahora extraño esos ojos ofensivos Esa piel escandalosa e inflamable Y tus ganas de ir contra lo establecido Camino con tus ojos mirándome desde dentro Pero ya no lloro Me abriste el espíritu al último adios

Valentía

Hazlo rápido que mi mejor muerte es bajo la guillotina.

Treinta

Está bien. Es cierto. Tengo treinta pero treinta es solo un dato. Lo importante es que a los treinta ya no se viven las cosas de antes de los treinta. Donde antes de tener treinta tuve veintinueve. También tuve dos, tres y quince, pero nunca treinta. Aunque debo confesar que treinta siempre me interesó treinta casi tanto como veinticuatro. pero a los treinta le deberé siempre mi vida porque ahora, con mis treinta, te encontré.

Huida

Las almas olvidadas reclaman por tí testigos doloridos de tu partida inminente hacia otros soles cuando sin querer serlo fuiste tu propio juez. Tienes la técnica, pero no la esencia suficiente para escapar sin esperar que el tiempo nos vea. Subes mientras las cabezas ruedan, brillas cuando las calderas de apagan y las banderas que hiciste flamear añoran tu regreso, levantandose y flotando ante cualquier brisa. Tu órbita continúa cruzando la salida. Sin embargo estoy acá, en el canto del infinito mezclando la fortuna de mi convicción y mi pecho apuñalado, la felicidad del hallazgo y las alas rotas por la huida. Y desde acá espero que las horas muertas hayan quedado atrás. Entiéndelo. Eres tu órbita. Yo solo intento ser tu sol y tu satélite.

Anhelo

Después de tantas palabras derramadas, de tanta vida recorrida y tantas historias; despiertas aquí, apuntando hacia mi tus iris de luz e inquietos, que son mi cima, mis ganas de presente y de futuro, mi paraíso y mi aliento.

Retorno a la esencia

Volví al camino angosto, sinuoso, a ese que nadie quiere recorrer por temor a resbalar. De frente, adelante, imperturbable. Volví a apostar la vida, a transformar lo más mínimo. Lo esencial. Navegando directo hacia lo que creía imposible. Corriendo como niño entre guijarros y espinos. Lastimado pero alegre de haber abrazado al fin un camino para andar.

Ternura

Te mezo tierno hasta que cierres tus ojos pensando que, mañana, no podré contenerte en mis brazos Serás tú, solo tú, mujer diosa, diosa mujer.

Golondrina de otoño

Golondrina de otoño: estás pero no estás. La vida cotidiana no significa. Sí significan las alas entrelazadas y las canciones de la lista de reproducción. Mis ganas de volar aún están tibias como habitación a media luz. Golondrina de otoño: nuestro lenguaje es silencioso y nuestro desplegar de alas es solitario. Las ganas de romper con todo y los años de espera me abofetean celosos. Y ahora vuelvo, pienso, noto, lloro, que lamentablemente no haya esperado lo suficiente.

La verdad del asunto

Anochece. La ciudad aún es un buen escenario. Aunque no conozcamos el guión. Lo que un día nos dio risa ahora nos silencia. El problema está en que no sabemos hacer. Mientras intentas que no se repita. Las horas se derriten esperando el milagro. Noche, hormonas, suavidad y amor. Ya nada es real... Noche, hormonas, destrucción y temor. En realidad temes que todo esto sea real. Pero no, no temas, En esta batalla siguen habiendo solo dos bajas. Nada es tan superficial. El problema es que muero aunque no quiera. En realidad sí quiero.

Optimismo

El cielo está manchado de nubes. Las calles infestadas de esquinas. Los árboles repletos de hojas hacinadas. Las montañas sepultadas por la nieve. Tu cuerpo carcomido por la piel. Mi odio aplastado por el estoicismo.

¿Qué te pasa?

- Me pasa que transcurro del frío más combustible al calor más glaciar. Me pasa que la cercanía se convierte en una lucha entre fundir o alejarse. Me pasa que descamo mis espinas y me dejo arrancar. Me pasa que estoy desnudo y desarmado.

Viñeta en blanco

Como héroe de cómics, imperturbable, sólo y de frente, espero que suceda lo imposible: alguna mano que dibuje mi próxima viñeta de forma tal que pueda despegar mis pies del piso o, mejor aún, que ya no exista suelo. Solo yo, de frente a ti. Antagonista. Inseparable compañera de aventuras. Insuperable. ¿Qué sabemos de la pluma que nos narra? Hoy nos toca estar enfrentados. Nuestra lucha nos ha endurecido. Espero que mañana suceda lo contrario, que te eleves sin capa ni recuadro que te contenga y por fin no sientas pesar por tu karma. Narrador ¡No seas fome wn! ¿En qué estás? Elimina márgenes, cambia lápices, borra colores y finaliza el cuadro que nunca empezaste. Así: en blanco, desnudo. Solo protagonista y antagonista.

Satisfacción

Ahora que ya todo está hecho y regreso a la profundidad ya no queda refugio para la conciencia ni manos que nos impulsen a la superficie. Puentes demolidos. Adoloridas las almas al otro lado y nosotros acá, satisfechos, respirando una mezcla de alpiste y sudor. Estamos solos. No. En realidad tú estás sola y yo estoy solo. Tu boca suelta se aferra a mis labios y mis manos derretidas te obedecen. Tus ojos se cierran para olvidar. Mis ojos se cierran para saber. Descarados. Ya todo está hecho.

Frívola estela

Te dibujas como huella en el mar. Destrozas el agua con tu cuchillo. Tus ojos sólo miran adelante. Mientras te sientes tan feliz. Detrás dejas un océano inquieto. Ondas, vaivenes, espuma. Restos expandidos de ti. Marcas de tu frívola estela. Tus ojos sólo miran adelante.